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En Argentina, HUAWEI no es el problema, sino la falta de un plan a futuro

Updated: Apr 1, 2022

La licitación, y la importancia de la red 5G para Argentina. Miedos, cautela, negocios, e improvisación.


por Lucas Gualda


No somos conscientes del cambio que sufrirá el mundo con la implementación de la red 5G. Cada número se fue sumando cardinalmente a la letra G, esa que para los masones representa a la divinidad, y que hoy para el hombre no sé si será Dios, pero confirma lo que Fukuyama, Harari, y otros sabios de la época advirtieron: que hemos llegado a un punto en nuestra evolución en la que avanzamos tanto en nuestra cultura que ya no nos podemos deshacer de ella. Abandonar la tecnología significaría nuestra extinción absoluta. Algunos científicos, aunque aún sin consenso absoluto, se animaron a esbozar que lo que comenzó en 1945 con las bombas en Hiroshima y Nagasaki fue más que la era nuclear…fue el Antropoceno.
En ese contexto en el que los datos crecen exponencialmente año tras año, y donde cada vez más parece que la verdad no es más que una foto del momento, pues la avalancha de información moldea la realidad a cada paso. En este presente abrumador donde no sabemos si continuaremos como humanidad, tenemos que leer día a día la bajeza del periodismo local que nos lleva a una arena más divertida, más “humana”, pero también más vacía de contenido.
Huawei es el malo, los chinos son malos. Y siempre el tironeo político, que este es amigo de tal, que se lleva mal con el otro. Y así es como, en la tesis de un ex Presidente, la política se aleja de los problemas de la gente. Y vaya que la Argentina tiene problemas, y que muchos podrían verse solucionados y convertidos en oportunidades (qué bien nos vendría sinificar las crisis en Argentina), con una correcta implementación de la red 5G.
Y aunque la critique, la política es necesaria para hacer esto bien. Porque en definitiva nos estamos jugando el futuro del país. Si se hace mal, o si se espera demasiado, se nos irá un tren (OTRO MÁS!) de esos que da gusto subirse. Una especie de Snowpiercer (tren de una historia de ficción en la cual lleva a todos los humanos sobrevivientes a un invierno nuclear de proporción planetaria) pero que en vez de romper témpanos, se abre paso hacia una nueva humanidad.

Saliendo de las apreciaciones personales, lo vital de 5G es que permitirá el avance en la implementación de tecnologías que ya están desarrolladas, pero que por sus características no se han podido masificar. El mejor ejemplo de ello son los vehículos conducidos de manera autónoma. Con el 4G actual, un automóvil conectado a internet no puede decidir las maniobras con precisión, dado que la latencia (velocidad de demora entre el comando y la respuesta, y que está directamente relacionado con la velocidad del tráfico de datos de la red) le impide hacerlo en tiempo real. Esto conduciría a accidentes, muertes, etc. Mismo caso podría suceder con un cirujano que opera a la distancia, difícilmente la mano mecánica reemplace a la suya bajo las circunstancias actuales.


Muchas veces nos preguntamos porqué el progreso tarda en verse en cuestiones tecnológicas. Hoy todo se reduce a eso, a la velocidad en la transferencia de los datos. Y ahí es donde entra Huawei. Porque ni Usted, ni yo, ni nadie, va a tener a la empresa china como proveedora de internet. Seguiremos con Claro, Personal, y Movistar (porque no hay más). Pero muy probablemente estas empresas utilicen tecnología de Huawei (ya la usan) para sus nuevas redes de 5G.


Esas que nos dejaran tener un control completo de nuestra casa, entre otras cosas. Y es ahí donde surgen esas dudas. ¿A quiénes les estamos dando el control de nuestra vida?


Curiosamente, se lo hemos dado todo este tiempo a bancos (pocos de origen chino), obras sociales (ninguna de origen chino), al mismísimo estado (¿vio Usted algún chino en el gobierno?), y jamás nos horrorizamos por ello.


Pero las empresas chinas crecen en el mundo, y eso pareciera que es una señal de alarma, y la épica de la Guerra Fría se vuelve a apoderar del discurso mediático.


Y así nos volvimos a alejar de los problemas de la gente.


Pero volviendo a los problemas de los políticos, Huawei contaría con el apoyo explícito del Grupo Clarín. Si uno ingresa a Google y busca la cantidad de artículos a favor de la empresa china de parte del multimedio comandado por Héctor Magnetto, no son pocos, lo que implica que Personal (empresa ligada al holding) utilizará en su infraestructura principalmente insumos del gigante chino. ¡Pero momento! Ericsson y Nokia, empresas de capitales suecos y finlandeses respectivamente, también tendrán su parte del león en esto. Lo que es un hecho reconocido, es que Huawei cuenta con más patentes tecnológicas que sus competidoras, y con una mayor cobertura mundial de mercado, pero en todos los casos se observa una combinación de productos. Excepto claro, en países donde sus Estados por motivos ideológicos y de “ciberseguridad” excluyeron a la empresa china (busque en Google "Huawei cybersecurity" y se dará cuenta).


Sobre esto último, dos aspectos. Primero, culpar únicamente al proveedor de la tecnología de las fallas del sistema es ignorar la cadena de responsables que llegan hasta la ejecución de una acción (un llamado telefónico, un streaming o transmisión de contenido en tiempo real, calibrar el aire acondicionado a distancia, etc.). Las Personal, Claro, y Telefónica del mundo también son responsables por lo que suceda. Segundo, que 5G sigue tratándose de una tecnología incipiente, y cuyo mayor potencial se verá recién cuando estemos hablando del 6G, en unos 10-15 años aproximadamente.


Es de destacar que en el caso argentino, a diferencia de lo que sucede en los países del Norte, se comente menos acerca de los problemas con la seguridad (si en este país nos han robado datos de la Dirección Nacional de Migraciones, han hackeado el Senado de la Nación), que de los entuertos entre las telcos (empresas de telecomunicaciones) y los proveedores tecnológicos, y sus vínculos con la política.


El ENACOM muy responsablemente hizo una prueba en marzo del año pasado, con tecnología de las 3 grandes jugadoras, aunque hay ahora algunas desavenencias con el anuncio oficial de que acá en 6 meses se abriría la licitación, esperando además recoger U$S 1800 millones en el proceso. Dicha cifra está en discusión, y se la cree imposible de alcanzar.


Suscitar esta licitación a su éxito en términos de recaudación sería ignorar las oportunidades y peligros de hacer esto a la ligera. Y es nuestra responsabilidad por estar cerca de la información, de visibilizar esto y darle la importancia que merece.


Si HUAWEI será parte del tramado del 5G o no en Argentina debería estar ligado a su capacidad tecnológica para hacerlo posible. El discurso de la oposición que toma argumentos prestados, diciendo que van a poder hacer un control exhaustivo de la población y de los adversarios políticos al gobierno actual, como sucedería con algunos líderes autocráticos de África (¿esto está chequeado?), es ignorar la tradición democrática, y el dolor que nos significó conseguirla.


La opción que baraja el gobierno nacional comandado por Alberto Fernández, al menos, es que se le daría vía libre a las telcos para que elijan sus proveedores. Una decisión muy “liberal”, que al menos fomentará la competencia en ese nivel de la cadena de valor. Por otro lado, el hilo se corta por lo más fino, y el mayor miedo (por así decirlo) es que los 3 grandes de la telefonía desistan en invertir, como consecuencia de haber decretado el año pasado que lo que proveen es un servicio social (¿qué decíamos en un principio de que no podemos volver atrás? ¡Por supuesto que es un servicio social!).



La opción que baraja el gobierno nacional comandado por Alberto Fernández, al menos, es que se le daría vía libre a las telcos para que elijan sus proveedores. Una decisión muy “liberal”, que al menos fomentará la competencia en ese nivel de la cadena de valor. Por otro lado, el hilo se corta por lo más fino, y el mayor miedo (por así decirlo) es que los 3 grandes de la telefonía desistan en invertir, como consecuencia de haber decretado el año pasado que lo que proveen es un servicio social (¿qué decíamos en un principio de que no podemos volver atrás? ¡Por supuesto que es un servicio social!). 


La falta de inversión es nuestro mayor peligro. Envolver a la Argentina en la retórica de un conflicto extinto en 1991, es anclarnos en un pasado que no nos sirve. La Argentina necesita crecer, y necesitamos políticas de Estado que fortalezcan todo el territorio nacional, sublimado en unas ganas implacables de crecer y volver a codearnos entre los grandes.


En todo caso, cerrando con el argumento importado de que Huawei puede ser un peligro, no se trata del qué, sino del cómo. Y el 5G en manos de los emprendedores, en manos del campo, en manos de nuestros tremendos profesionales de las TIC, puede ser una fuerza que nos vuelva a insertar en la cadena de valor global.


Fuentes:


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