Chino 101: Una guía para empezar a estudiar chino. Capítulo 2: Pinyin, Iniciales y finales.
- Lucas Gualda
- Jan 2, 2023
- 3 min read

Nota del autor: Es gracioso porque el día que comencé a escribir esta sección, estaba armando una clase de español para adolescentes chinos, y lógicamente, estamos comenzando por el mismo tema que estoy por escribir ahora, vocales, consonantes, sílabas…y lo diferente que suenan en el pinyin y en el idioma español.
Las mismas letras en lo escrito, en lo hablado, pueden ser diametralmente opuestas. Así son los idiomas champagne.
Y partiendo de esta frase meme, llegamos justamente a lo que necesitamos saber:
TENEMOS QUE DESAPRENDER NUESTRO ABECEDARIO.
No todo, pero buena parte de ello seguramente sí. Al menos, para aprender chino.
Y comienzo explicando esto con una referencia histórica (pueden saltarla haciendo click aquí y seguir, o leer y conocer un poco más sobre la abundante y diversa cultura china).

El señor de la foto es un mítico personaje de la época en que la civilización China estaba dividida bajo los dominios de los tres “Reinos Combatientes”, Wei, Shu, y Wu. Uno de los comandantes de Wei, y recordad además como uno de los más grandes señores de la guerra chinos, era Cao Cao (SPOILER ALERT: esa C no se pronuncia como en Argentina u otro país de Latinoamérica y España).
Cao Cao, más allá de sus virtudes militares, era también un prestigioso escriba, de esos que con sus trazos marcaba verdaderamente el camino de sus súbditos.
Esta situación revela uno de los mayores defectos, o dificultades, por llamarlo así, del idioma chino. Dominar los sintagmas es fundamental para la construcción de un código que sea compartido por todos quienes participan del proceso comunicacional. De otra forma, abundarán los ruidos, y se perderá el significado. Comunicar es llevar un mensaje, si son pocos los que saben leer, se complica, y ni hablar en un idioma como el chino que, como ya les dije en el primer capítulo, tiene pocos sonidos para muchas palabras, de modo que no saber leer es verdaderamente una limitación.
Hace poco tiempo, poco más de 80 años, los cambios políticos en China también impactaron en el lenguaje. Emerge el putonghua, con un idioma en muchos aspectos “simplificado” en comparación con el chino tradicional que aún se escribe en Taiwán, Singapur, Malasia, y otros países con población de etnia china. Esta nueva versión del idioma es la que se utilizará para el aprendizaje oficial del chino en todo el territorio.
Si bien la simplificación del idioma, o mejor dicho, de sus caracteres, dista de la revolución copernicana que significó para los coreanos abandonar los ideogramas para adoptar el sistema que llega hasta estos días (pensado también por una autoridad, el Rey Sejong), ayudó junto con una importante reforma educativa, a alfabetizar al país con la población más grande del mundo.
Y si ellos lo lograron, ¿qué nos queda a nosotros?
Basta de cháchara. Comentemos ahora el tema que nos trae aquí, las iniciales y finales.
¿A qué me refiero con eso?
Tenemos que hablar de pinyin. ¿Qué es esto? Es el sistema más moderno (cuando digo esto, quiero decir que hubo otros, de los que no vamos a hablar, pero pueden investigarlos aquí) de representación alfabética de los fonemas.
Hablando en criollo, le estamos poniendo letras a los sonidos. Y es el sistema que usan en China, así que nos conviene también a nosotros utilizarlo. Y es también el sistema que utilizan hoy los teclados de chino mandarín. Y las letras son todas del alfabeto románico (sí, este mismo). Es necesaria esta enumeración desprolija porque cada argumento pesa por sí mismo. No hay excusas.
El pinyin convierte todos los sonidos del idioma chino en sílabas legibles para nosotros, y se divide en dos grupos, iniciales y finales.
Vamos a comenzar a hablar sobre estos dos grandes grupos, qué son las iniciales? Cumplen el mismo rol que nuestras consonantes, siendo las que "comienzan" el sonido, por así decirlo. Por descarte, podemos deducir que las finales son similares a nuestras vocales (sí! lo son). En el pinyin, salvo excepciones, las sílabas, o fonemas, siempre comienzan con una inicial.
Entonces tenemos por un lado, un cúmulo de iniciales simples (muy parecidas a nuestras consonantes) y compuestas, y por el otro, seis finales simples (similar a las vocales, más la ü, que no suena como nuestra ü) y otras tantas compuestas (para nada parecida a nuestras vocales).

Autor: Yan Ma. Fuente: https://www.researchgate.net/figure/Chinese-Pinyin-Scheme_fig2_335588902
En el próximo posteo ya nos metemos de lleno en el Pinyin y su fonética.
Hasta la próxima! 再见!
陆



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